La D.O. Valdeorras esta situada en el nordeste de la provincia de Ourense (Galicia) en los valles que forman los ríos Sil y Jares.
El río Sil atraviesa la
comarca de este a oeste, originando un valle con laderas con mucha pendiente en su margen izquierdo y más suaves en el derecho.
Es la comarca más
oriental de la provincia de Ourense, próxima a la provincia de león.
Sus 1.300 has de viñedo presentan una gran diversidad de suelos que pertenecen a los
municipios de El Barco de Valdeorras, La Rua, Petin, O Bollo, Carballeda de Valdeorras, Laroco y Villamartin de Valdeorras.
Constituida en el año 1977 es
una de las más antiguas de Galicia.
Valdeorras sufrió numerosos cambios climáticos y etapas glaciares que dejaron numerosas huellas en las zonas
montañosas, constituyendo un paisaje natural único, con la formación de terrazas fluviales y un fuerte encajonamiento de los cauces.
La riqueza de
los recursos naturales y la fertilidad de sus tierras convirtieron a Valdeorras en espacio de acogida de numerosos pueblos a lo largo de la historia.
La
llegada de las legiones romanas supuso un cambio drástico en la vida de sus antepasados. Esto dio lugar a la construcción de una de las vías más
importantes de la Península Ibérica, la "Vía Nova". Unico acceso a Galicia que no atraviesa las montañas y, por lo tanto, transitable en invierno, utilizado
como Camino Real en el Camino de Santiago.
Es opinión generalizada que la vid productora de uvas, la Vitis viniferas, fue traída a Galicia por los
romanos, o, al menos, que ellos fomentaron su cultivo. Con la caída del Imperio Romano llegaron suevos y visigodos; una época oscura que terminó con el despoblamiento de la comarca: por la invasión árabe. Tras la unificación político-religiosa de la Península Ibérica, llegó un período de paz y esplendor.
Con
las influencias de los grandes monasterios, comienza una época de transición que desembocará en una etapa en la que esta comarca se levanta como
fortaleza y se convierte en capital administrativa y política del valle por espacio de cuatro cientos años. El vino era indispensable en la economía de los
monasterios.
Los principios de siglo XIX tiñeron de sangre estas tierras como consecuencia del paso de las tropas francesas durante la Guerra de la
Independencia.
A finales del siglo XIX, con la revolución industrial, soplaron así vientos favorables, también para el cultivo de la vid, ya que de la conjunción
de variedades autóctonas y técnicas adecuadas, surgía un vino de alta calidad y fuerte carácter.
En 1882, la filoxera invadió los viñedos de Valdeorras.
Aquella peste destruía más de 1.000 hectáreas en pocos años. Tras un exhaustivo trabajo, la comarca logró recuperar la abundancia de sus viñedos.
El
siglo XX se vio marcado por el éxodo rural y la emigración masiva a América del Sur primero y a Centroeuropa después, la recesión económica de la
postguerra civil.
Su suelos son compuestos por pizarras, cuarcitas y esquistos. El sustrato geológico es mayoritariamente de esquistos y pizarras ordovícicas y silúricas con
frecuentes bandas de arenisca. Son poco profundos (30-50 cm), con abundantes piedras, sobre todo en superficie, y con texturas en general limosas.
Los
viñedos cultivados en ellos proporcionan vinos de componentes aromáticos y sápidos muy sutiles y con marcado carácter mineral.
El clima en esta zona de
Galicia es menos húmedo que en el resto, es una combinación de clima de influencia atlántica con elementos continentales, mayor insolación, temperaturas
suaves.
Estos suelos de exposición sur, siempre han sido considerados de vocación vitícola, al proporcionar menos fertilidad y buen drenaje, lo que
garantiza un rendimiento más moderado y con uvas de maduración adecuada.
Inviernos fríos, veranos cálidos y otoños y primaveras suaves. Temperaturas: min=-8º C, med=11º C, Tª máx=33º C. Pluviométrica: 850-1.000mm Anuales. Insolatión Total: 2.100-2.200 - Marzo a Septiembre.
Clima ideal para vinos
secos de primera calidad con un óptimo por encima de los 450 m. de altitud, siendo Valdeorras privilegiada al situarse toda la comarca entre los 300m y los
700m de Altitud.
La variedad preferente en blancas es la Godello, pero también se cultivan la Palomino Fino y Doña Blanca y en tintas la preferente es la Mencía y en menor
medida la Garnacha Tintorera a la que también acompañan la María Ardoña, Grao Negro, Merenzao, Brancellao, Souson, Negreda y Tempranillo.
En Valdeorras se aprecian, fundamentalmente, dos vinos monovarietales. El más emblemático, el blanco de Godello, es de fino aroma afrutado, color
amarillo, dorado o pajizo, y buena estructura en boca, con una graduación alcohólica media de 12,5º.
En tintos destacan los elaborados con Mencía, de
intenso color púrpura y elegante aroma afrutado, ligeros y sabrosos, con buen equilibrio alcohol-acidez, apetitosos y de retrogusto intenso y prolongado.
La calidad de los caldos de Valdeorras la convierten en todo un referente en el sector y despiertan el interés nacional e internacional.
Bodegas de Valdeorras (click en el logo para ir a la bodega):